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Tarot Rider–Waite–Smith

En pocas palabras

El tarot Rider–Waite–Smith es una baraja de 78 cartas diseñada por Arthur Edward Waite, ilustrada por Pamela Colman Smith y publicada en Londres en 1909. Sus composiciones narrativas y simbólicas del Dos al Diez de cada palo facilitaron la lectura visual de los arcanos menores. Los ases muestran el inicio del elemento mediante imágenes simbólicas.

¿Qué es el tarot Rider–Waite–Smith?

El tarot Rider–Waite–Smith es la baraja de 78 cartas que Arthur Edward Waite diseñó, Pamela Colman Smith ilustró y William Rider & Son publicó en Londres en 1909. También se conoce como tarot Rider o Rider–Waite. El nombre completo reúne al editor y a las dos personas responsables de su creación.

Su rasgo decisivo son las imágenes de los arcanos menores. En muchas barajas de Marsella, las cartas numéricas presentan los símbolos del palo organizados sobre el fondo. Smith dio a las cartas del Dos al Diez composiciones narrativas o simbólicas: una figura frente a copas derramadas, una mujer rodeada de espadas, un artesano concentrado en su trabajo o un corazón atravesado por espadas.

Parte de la baraja Rasgo característico
Arcanos mayores 22 cartas; El Loco es 0, La Fuerza VIII y La Justicia XI
Palos Bastos, Copas, Espadas y Oros
Figuras de la corte Sota, Caballero, Reina y Rey
Del Dos al Diez 36 composiciones narrativas o simbólicas
Ases Cuatro imágenes del comienzo elemental
Correspondencias Vínculos con elementos, planetas y signos de la Golden Dawn

Las ilustraciones ofrecen una entrada concreta al significado: quién actúa, qué sostiene, qué mira y qué deja atrás. Larisa confirma que trabaja con Rider–Waite, Katina y su propia baraja, Larisa. Al observar cada mazo, atiende a sus imágenes particulares y a su estructura, sin trasladar automáticamente los detalles de uno a otro.

Waite, Smith y la publicación de 1909

Waite y Smith pertenecieron a la Orden Hermética de la Golden Dawn, una sociedad de finales del siglo XIX que vinculó el tarot con letras hebreas, elementos y astrología. Waite organizó su baraja dentro de ese marco y Smith dio forma visual a las indicaciones, con un papel especialmente importante en los arcanos menores.

Pamela Colman Smith fue ilustradora, diseñadora teatral y narradora. Sus cartas conectan gestos, vestuario y paisajes con situaciones reconocibles. Entre los antecedentes visuales se encuentra la baraja italiana Sola Busca: el corazón atravesado por tres espadas ya aparece en su Tres de Espadas. Esta relación también muestra que la historia de los menores ilustrados precede a 1909.

En 1910 Waite publicó The Pictorial Key to the Tarot, con explicaciones de las cartas y significados derechos e invertidos. Las reediciones difundieron la baraja y muchas creaciones posteriores retomaron sus composiciones. El uso del apellido Smith en el nombre pone en primer plano una contribución artística durante mucho tiempo menos reconocida que la de Waite.

Leer las escenas sin perder el significado

Describe antes de interpretar. En el Seis de Espadas, observa la embarcación, las personas que viajan y las espadas que llevan consigo. Esa descripción prepara los temas de transición, carga y apoyo. Evita convertir el movimiento de la escena en un viaje literal de la persona que consulta.

Relaciona los detalles entre sí. El agua, el cielo, la dirección de una mirada y la posición de las manos precisan lo que ocurre. En Copas, compara el agua del As con la orilla de la Reina o el mar del Rey. Un detalle adquiere sentido dentro de la imagen completa, no como una clave aislada aplicable a todas las cartas.

Distingue los niveles del sistema. Los mayores tienen asociaciones con elementos, signos o planetas: El Mago con Mercurio, El Emperador con Aries. Las cartas del Dos al Diez se vinculan con planetas en decanatos, divisiones de diez grados de un signo. Los ases representan las raíces elementales de los palos. Esa separación evita dar a un As la misma clase de correspondencia que a una carta numérica.

Conserva la dificultad de las imágenes duras. El Diez de Espadas habla de final, derrota y agotamiento. La franja clara del horizonte forma parte de la composición, pero no elimina la figura caída del primer plano. Mira qué tema destaca la pregunta y cómo lo desarrollan las cartas vecinas.

Lee las inversiones con contexto. Waite ofrece entradas invertidas que no siempre son opuestos de las derechas. El Cuatro de Bastos es un ejemplo de continuidad del significado. En una lectura contextual, examina demora, exceso, carencia o interiorización sin abandonar el núcleo de la carta.

Reconoce la autonomía de otra baraja. Si cambian los personajes o el paisaje, utiliza esas imágenes al leer. Un significado compartido no obliga a imaginar una luna, una montaña o un animal ausente del mazo que tienes delante.

Escenas que explican la influencia de esta baraja

Cinco de Copas: pérdida y atención. La figura mira tres copas derramadas; detrás permanecen dos en pie. El puente y la construcción completan la escena. La pérdida ocupa el centro de la lectura, y las copas restantes permiten preguntar qué reconoces y qué estás dejando fuera de tu mirada.

Diez de Espadas: un límite alcanzado. Diez espadas atraviesan a una figura inmóvil bajo un cielo oscuro. El contraste con el horizonte añade una segunda zona visual, sin rebajar la derrota y el agotamiento. En una pregunta laboral, examina qué esfuerzo está agotado y qué carga ya resulta insostenible.

Los Enamorados: unión y valores. Un hombre y una mujer aparecen bajo un ángel, una composición distinta de escenas antiguas con un joven entre dos mujeres. La imagen concentra unión, elección y valores compartidos. En una relación, pregunta qué acuerdos y prioridades reconoces, sin atribuir sentimientos a la otra persona.

Ocho de Copas en otro mazo. En el Rider–Waite–Smith, una figura se aleja de unas copas en un paisaje nocturno. Otra baraja representa el alejamiento de forma distinta. Conserva el tema de abandonar lo que ya no satisface, pero examina los gestos y el entorno presentes en esa nueva imagen: la caminata nocturna pertenece a la composición de Smith.

El enfoque de Larisa

Trabajo con Rider–Waite, Katina y mi propia baraja, Larisa. Leo los significados clásicos junto con los símbolos mitológicos, astrológicos y esotéricos. Mi primer consejo a quienes empiezan es conocer las cartas: observar sus símbolos, colores, figuras y la primera emoción que despiertan, aprender los significados de los libros y dar espacio también a la intuición.

Preguntas frecuentes

¿Rider–Waite y Rider–Waite–Smith son barajas diferentes?

Son nombres de la misma baraja. Rider corresponde al editor, Waite al responsable del diseño y Smith a la artista de las 78 imágenes. Incluir Smith en el nombre reconoce expresamente su trabajo; también se utiliza Waite–Smith.

¿Por qué La Fuerza lleva el número VIII?

Waite siguió el orden de la Golden Dawn: La Fuerza ocupa VIII y La Justicia, XI, en relación con Leo y Libra. El tarot de Marsella conserva La Justicia en VIII y La Fuerza en XI. Al comparar barajas, comprueba el orden que emplea cada una.

¿Necesito esta baraja para aprender tarot?

No es obligatoria. Conocer sus imágenes ayuda a seguir materiales que describen el Rider–Waite–Smith, pero también se aprende con otras barajas. Observa las imágenes del mazo que tienes y distingue sus detalles propios de los significados compartidos entre tradiciones.

¿Todos los arcanos menores tienen escenas con personas?

No: el Tres de Espadas y el Ocho de Bastos, por ejemplo, no muestran personas. Las 36 cartas del Dos al Diez tienen composiciones narrativas o simbólicas. Los cuatro ases muestran una mano que sale de una nube y sostiene el símbolo del palo, una imagen de su raíz elemental.

Las lecturas que ofrece Larisa Tarot se presentan con fines de conciencia personal, autoevaluación y entretenimiento. No contienen certezas, garantías sobre el futuro ni la promesa de un resultado concreto.